Hacia finales de 1965 Downliners Sect se habían convertido en un cuarteto, tras la marcha a tierras desconocidas del harmonicista Pip Harvey. Después de THE COUNTRY SECT, el grupo estaba ansioso por volver a hacer el tipo de música que mejor conocían: directo, crudo y rockero rhythm’n’blues.

Su single de enero del 66, ALL NIGHT WORKER, les puso de nuevo en la dirección correcta: el bailable clásico R&B de Rufus Thomas fue secuestrado y amplificado al estilo Secta con electrificantes guitarras fuzz y poderosas líneas de bajo. Lanzado en abril de 1966, THE ROCK SECT’S IN es, en palabras del propio Terry, “una mezcla”, había canciones increíbles y el disco en su conjunto fue un retorno a los terrenos rockeros en los que mejor se desenvolvía el grupo. El puñado de clásicos de los 50 que se entremezclaban entre su propio material tenía cualidades de energía y crudeza que escaseaban y hacían mucha falta en la escena pop británica del momento. “Fue una reacción a la suavidad hacia la que estaba evolucionando la música”, explica Don Craine. “Era ir más atrás en busca de la pureza de cuando esto del R&B empezó con la buena música rock que se deshizo de toda la basura que la rodeaba por aquel entonces.”

Los beneficios de trabajar con Bill Farley en los Regent Sound se escuchan instantáneamente. Farley había producido muchos de las primeras grabaciones de los Rolling Stones (incluído su primer disco al completo) y el “Rosalyn” de Pretty Things en ese estudio, y llevaba su equipo al límite para canalizar la excitación del grupo en estudio directamente hasta la cinta del master.
Para esta reedición, Munster Records ha añadido dos canciones geniales que no estaban en el LP original, ALL NIGHT WORKER y la increíble GLENDORA, un single del 66 que se convirtió en uno de los puntos álgidos de su carrera hasta entonces. Todas las piezas, incluída la producción, encajaron en su lugar, y el resultado es pura perfección del punk sesentero.

Al lado de clásicos del 66 como el REVOLVER de los Beatles, el AFTERMATH de Rolling Stones o el BLONDE ON BLONDE de Dylan, el tercer disco de DOWNLINERS puede ser percibido como un paso atrás, un regreso al primitivismo del rock’n’roll. Pero THE ROCK SECT’S IN ocupa con firmeza su lugar, propio y único, en el conjunto de la evolución de esta música.